domingo, 21 de septiembre de 2008

Pasos para dejar de fumar

 
Introducción 

De acuerdo con el Director General de Salud Pública de los Estados Unidos, “dejar de fumar representa el paso más importante que los fumadores pueden dar para vivir más tiempo y mejorar la calidad de sus vidas". 

Dejar de fumar no es fácil, pero usted puede lograrlo. Para que haya la mejor probabilidad de abandonar el hábito con éxito, usted necesita saber las cosas que están en su contra, cuáles son sus opciones, y a dónde acudir para solicitar ayuda. Usted encontrará esta información en este artículo.
 


¿Por qué es tan difícil dejar de fumar? 

Mark Twain dijo: "Dejar de fumar es fácil; yo lo he hecho mil veces". Quizá usted lo ha intentado también. ¿Por qué dejar de fumar, y mantenerse sin fumar, es tan difícil para tantas personas? La respuesta es: por la nicotina. 

La nicotina. 

La nicotina es una droga que se encuentra de forma natural en el tabaco. Es altamente adictiva, tanto como la heroína o la cocaína. Con el paso del tiempo, una persona se vuelve adicto física y emocionalmente, o dependiente, de la nicotina. En algunos estudios se ha demostrado que los fumadores tienen que lidiar tanto con la dependencia física como la psicológica para dejar el hábito y mantenerse sin fumar. 


A dónde va la nicotina y por cuanto tiempo permanece. 

Cuando usted inhala el humo, la nicotina penetra profundamente en sus pulmones, de donde pasa rápidamente al torrente sanguíneo, y es transportada a todo su cuerpo. La nicotina afecta muchas partes del cuerpo, incluyendo el corazón y los vasos sanguíneos, el sistema hormonal, el metabolismo del cuerpo y el cerebro. La nicotina se puede detectar en la leche materna y hasta en las secreciones mucoides del cuello uterino de las fumadoras. Durante el embarazo, la nicotina atraviesa libremente la placenta y se ha detectado en el líquido amniótico y en la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos. 


Cómo los fumadores se hacen adictos a la nicotina. 

La nicotina produce una sensación placentera que hace que la persona quiera fumar más. También produce un efecto depresivo al interferir con el flujo de información entre las células nerviosas. A medida que el sistema nervioso se adapta a la nicotina, los fumadores tienden a aumentar el número de cigarrillos que fuman y, por lo tanto, aumenta la cantidad de nicotina en la sangre. Después de un tiempo, el fumador desarrolla una tolerancia a la droga, lo que conduce a un aumento en el consumo de cigarrillos. Con el tiempo, el fumador alcanza cierto nivel de nicotina y entonces fuma para mantener ese nivel. De hecho, al inhalarse el humo del cigarrillo, la nicotina llega más rápido al cerebro que los fármacos que se administran de forma intravenosa. 

Abstinencia de la nicotina. 

Cuando los fumadores tratan de disminuir la cantidad de cigarrillos o dejar de fumar, la ausencia de nicotina origina síntomas de abstinencia, tanto físicos como mentales. Físicamente, el cuerpo reacciona a la ausencia de la nicotina. Mentalmente, el fumador se enfrenta a tener que dejar el hábito, lo cual requiere de un cambio importante en el comportamiento. Ambas dimensiones deben atenderse para que sea efectivo el intento de dejar de fumar. 

Varios factores diferentes pueden afectar cuánto tiempo le toma al cuerpo remover la nicotina y sus derivados. En general, la nicotina o sus derivados, tal como cotinina, están presentes en el cuerpo de un fumador habitual durante 3 ó 4 días después de dejar de fumar. 

Si la persona ha fumado habitualmente durante unas semanas o más, y repentinamente deja de usar el tabaco o reduce significativamente la cantidad de cigarrillos, se le presentarán síntomas de abstinencia, por lo general, a las pocas horas de haberse fumado el último cigarrillo. Estos síntomas alcanzan su mayor intensidad aproximadamente de 2 a 3 días más tarde y pueden durar desde unos días hasta varias semanas.
 


Los síntomas de abstinencia pueden incluir cualquiera de los siguientes: 


Mareos (pueden durar de uno a dos días después de dejar de fumar). 
Depresión. 
Sentir frustración, impaciente e ira. 
ansiedad 
Irritabilidad. 
Trastornos del sueño, incluyendo dificultades para dormir, para mantener el sueño y soñar cosas desagradables o hasta pesadillas. 
Dificultades para concentrarse. 
Inquietud. 
Dolores de cabeza. 
Cansancio. 
Aumento del apetito. 



Cuando se abandona el hábito: ¿cuáles son los beneficios conforme pasa el tiempo? 


20 minutos después de abandonar el hábito: su frecuencia cardiaca, así como su presión arterial, baja. 

12 horas después de abandonar el hábito: el nivel de monóxido de carbono en la sangre se reduce hasta el valor normal. 

De 2 semanas a 3 meses después de abandonar el hábito: su circulación mejora y su función pulmonar aumenta. 

De 1 a 9 meses después de abandonar el hábito: disminuyen la tos, la congestión nasal, el cansancio y la dificultad para respirar; los cilios (estructuras parecidas a vellos pequeños que eliminan el moco de los pulmones) recuperan su función normal en los pulmones, lo que aumenta su capacidad para controlar las mucosidades, limpiar los pulmones y reducir el riesgo de las infecciones. 

1 año después de abandonar el hábito: el riesgo excesivo de presentar una insuficiencia coronaria se reduce a la mitad del que tienen los fumadores. 

5 años después de abandonar el hábito: de 5 a 15 años después de haber dejado el cigarrillo, el riesgo de sufrir un derrame cerebral se reduce al nivel de una persona que no fuma. 

10 años después de abandonar el hábito: el índice de mortalidad debido al cáncer del pulmón se reduce a casi la mitad del que afronta una persona que fuma. Disminuye el riesgo de contraer cáncer de la boca, la garganta, el esófago, la vejiga, el cuello uterino y el páncreas. 

15 años después de abandonar el hábito: el riesgo de padecer de insuficiencia coronaria es el mismo que el de una persona que no fuma.
 


Recompensas visibles e inmediatas al dejar de fumar: 

Dejar de fumar ofrece algunos beneficios que usted notará inmediatamente y algunos que se desarrollarán con el paso del tiempo. Estas recompensas pueden mejorar bastante su vida diaria: 

Mejor aliento. 
Dientes más blancos. 
El olor desagradable en la ropa y el cabello desaparece. 
El color amarillento de los dedos y las uñas desaparece. 
Puede saborear mejor los alimentos. 
Su sentido del olfato se normaliza. 
Las actividades que usualmente realiza no le dejarán sin aire (por ejemplo, subir escaleras, quehacer doméstico, etc.). 


PARA LEER MAS INFORMACION SOBRE EL CIGARRILLO. 

SEGURAMENTE ALGUNA VEZ VIERON A ESTE VAQUERO ENCENDIENDO UN MARLBORO.... 


 

BUENO ESE SEÑOR SE LLAMA WAYNE MCLAREN. ¿SABEN DE QUÉ MURIO? 

DE CANCER!
 



Ironía 

Wayne McLaren fue desde 1976 uno de los Hombres Marlboro, un cowboy que representaba el estilo de vida libre e independiente en el territorio salvaje. McLaren fumaba cajetilla y media al día. Acabó desarrollando cáncer de pulmón a los 49 años. Pidió a Philip Morris (empresa de la que además era accionista) que redujera sus agresivas campañas publicitarias. Finalmente falleció en 1992 tras protagonizar otro spot anti-tabaco en el que se superponían imágenes antiguas en las que aparecía como el famoso cowboy junto a imágenes más recientes donde se le veía entubado en una cama de hospital. 

P.D: ¿VALE O NO VALE LA PENA DEJARLO? 

FUENTE : http://www.foro-cualquiera.com/
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