viernes, 24 de junio de 2011

PERU: La Reforma Agraria, 42 años despuès

LA REFORMA AGRARIA, Ley No. 17716 del Gobierno Revolucionario de la
Fuerza Armada (1968-75), 42 años después

Resuenan aún las palabras del General Juan Velasco Alvarado,
pronunciadas el 24 de junio de 1969, en su calidad de Presidente de la
República: “CAMPESINO, EL PATRON YA NO COMERA MÁS DE TU POBREZA”; la
mayoría del país vibró de emoción con la medida de mayor trascendencia
de la Revolución Militar, reforma pedida en todo el orbe. El
campesinado era el sector social olvidado y pobre; con la ley de la
Reforma Agraria, recibían su libreta electoral (actual DNI) e
ingresaron a formar parte de nuestra sociedad, en calidad de
ciudadanos y no de siervos, fue la verdadera independencia para el
ande.

Esa decisión, hacer participar del desarrollo social al grupo humano
más numeroso, hasta hoy es incomprendida y duramente atacada por
diferentes sectores sociales. Dicen que no se debió entregar la tierra
a los campesinos porque no estaban preparados; se olvidan que la ley
contemplaba en el Título VII, art. 92, la asistencia técnica y
crediticia, estableciendo un seguro agrario para la producción.
Imbricando a la actividad agraria, mediante el Fondo de Reconversión
Agraria para trasladar el conocimiento y liderazgo de la oligarquía
terrateniente hacia el proceso de industrialización que promovía la
revolución. Esta oligarquía en su gran mayoría no lo entendió ni
aprovechó.

Este proceso de capacitación, fiscalización, asistencia, créditos,
comercialización y apoyo continuo del estado, debería durar más de 30
años y el paso de una generación a otra, con la finalidad ulterior de
ampliar el mercado de consumo de los productos nacionales a la mayoría
de ciudadanos, alcanzando de esta manera la inclusión social.

Lo que sucedió es inexplicable desde el punto de vista económico, la
ley estaba concebida para motorizar al conjunto de la sociedad hacia
el desarrollo. Sin embargo no fue así, la única explicación que cabe,
es que el proceso de Reforma Agraria, abrió un caudal de poder
político para millones de nuevos ciudadanos, y esto asustó a los
mismos militares, fraguaron la traición nuevamente en forma indigna y
en contubernio con intereses extranjeros con el cabecilla Morales
Bermúdez, ocasionando la caída de Velasco; los gobiernos siguientes
comprendieron que no tendrían poder alguno sobre un campesinado
incluido y organizado dentro de la sociedad. Cobardemente determinaron
su liquidación al abandonar al sector y no cumplir la ley, al no crear
los mecanismos crediticios, la capacitación, el seguro agrícola, la
comercialización, la asistencia técnica productiva y de gestión. Con
la miras de “ver morir por inanición” la Reforma Agraria y
culpabilizar permanentemente hasta hoy a Velasco y al mensaje de
inclusión social, para volver a introducir los mecanismos de mercado
en la comercialización de tierras, como la única manera de alcanzar el
desarrollo, sin importarles la situación del campesino que vuelve a
ser un paria dentro de nuestra sociedad.

Las élites neo oligárquicas y neo liberales son muy eficientes para
hacer daño al pueblo de a pié y lucrar desenfrenadamente, son los
peruanos indignos, como los llamaba Velasco, coludidos con los poderes
del exterior.

Ahora hay nuevos aires, Humala tiene en sus manos, motorizar el agro y
las organizaciones agrícolas, de hacerlo cumplirá su ofrecimiento de
incluir a los “hombres de a pie”, dentro del desarrollo.

La promesa electoral de Humala de hacer una “Economía Nacional de
Mercado”, es justamente lo que se necesita, lástima que los voceros de
Gana Perú no hayan explicado didácticamente ese tema, que se resume en
dos palabras: ampliar la base de ingresos con el aprovechamiento y
transformación de los recursos propios, eso motorizará la actividad
industrial y de servicios hacia una mayor cantidad de ciudadanos;
superior a lo que la minería puede movilizar, al ser el 2 % de la
población con ingresos superiores a los 5 mil soles mensuales.

Así de simple; Humala deberá adoptar esta decisión, dinamizar la
organización agraria, el agro y la agroindustria, eso potenciará la
industrialización y los servicios, ampliando la base productiva y de
consumo con una elevación de la velocidad de circulación monetaria,
eso se llama inclusión, de lograrlo con profesionales comprometidos y
honestos, pasará a la historia con gloria y honor y no como pasaron a
la historia los `gobernantes después de Velasco. Morales Bermúdez
traidor, Belaúnde ya no impulsó el Perú para los peruanos y fue
incapaz, García inmoral y asesino, Fujimori corrupto, Toledo,
borrachín y desubicado, todos ellos ladrones y vende patrias, sin
importarles ni un ápice el destino nacional de las grandes mayorías.

Debido a la Reforma Agraria y aún pese a una falta de política
agraria, debemos ser justos y reconocer que Sendero Luminoso no
alcanza su objetivo de tomar el poder debido principalmente al
campesino propietario; su esquema mental de que todos los propietarios
eran el enemigo, determinó que los campesinos fueran agredidos y
asesinados, como respuesta lógica se formaran las rondas que fueron el
verdadero soporte de defensa de nuestra sociedad, lo cual no se les
reconoce hasta la fecha en un egoísmo sin límites; la comunidad venció
al terrorismo. Se espera que Humala cumpla con las reparaciones a que
tienen derecho los afectados de la guerra interna y sus herederos,
quienes están principalmente entre los campesinos y los héroes
militares mutilados por la insania sembrada por intereses
internacionales.

Luchar por que el desarrollo llegue a las grandes mayorías y
especialmente al campesino, es defender la patria, lo contrario es
traición y anti patria. En mérito a ello decimos que Velasco vivirá
siempre mientras existan patriotas.


Eloy Villacrez, Elmer Mucha, Consuelo Nicolini, Alfonso Valderrama,
Felipe Farfán Guillen, Ciro Silva, José Fernando Ponce, Luis Cuadros
B.
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