martes, 21 de diciembre de 2010

A, 33 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL GENERAL JUAN VELASCO ALVARADO

Capitán Eloy Villacrez

El 3 de octubre de 1968 a las 3:30 horas de la madrugada, ingresó Juan Velasco Alvarado a la historia del Perú y de los hombres dignos de nuestra América, dando inicio al Gobierno Revolucionario, que duró hasta el 29 de agosto de 1975, ese corto periodo dictó decretos trascendentes, declarando nula el Acta de Talara y expulsó a la International Petroleum Company;(IPC), empresa petrolera filial de la Standard Oil Company, la tercera empresa petrolera del mundo (EXXON), reivindicando para la Naciòn la propiedad de los yacimientos petroleros de La Brea y Pariñas que indebidamente se apropio y explotaba la IPC por más de 48 años.

Como todo acto político, una decisión de quebrar el orden constitucional tiene sus detractores, pero la legitimidad por encima de la legalidad exigía una acción de esas características para que nuestra nación alcanzara el nivel de justicia social y una categoría de dignidad, que le fue negado al pueblo del Perú desde la etapa colonial y que hasta esa fecha no había sido superada. A la luz de los años transcurridos no nos equivocamos cuando calificamos que era el único camino que nos quedaba para cambiar radicalmente la injusticia social que pervivía de la Colonia. Incomprendido hasta por los propios militares, que eran el sustento político del régimen, al ser un planteamiento social demasiado avanzado en su concepción, puesto que el proceso revolucionario se reducía a un sólo hombre que era el general Juan Velasco Alvarado, esa fue su grandeza y su debilidad.

Más temprano que nunca los trabajadores, los campesinos, que se convirtieron en ciudadanos, los intelectuales amantes del progreso y toda la nación peruana recordarán con gratitud y cariño al “chino” Juan Velasco Alvarado. Uno de los pocos generales honestos y patriotas que haya conocido el Perú.

El único presidente que verdaderamente luchó por la dignidad de los peruanos. Del peruano que tiene inteligencia, creatividad y capacidades suficientes para transformar sus propios recursos naturales y desarrollar su patria. Y no como ahora donde la vileza de los gobernantes, en un afán servil, entregan nuestros recursos valiosos a los extranjeros.

En estos últimos 35 años las corporaciones transnacionales se apoderaron de nuestros recursos naturales, las minas, el mar de Grau, los bosques, la energía eléctrica, las telecomunicaciones, los medios de comunicación, el gas, el petróleo, el agua y todo aquello que tiene algún valor, ¡Nada para los peruanos! Como si fuéramos minusválidos mentales. Los gobiernos de Belaunde, Alan, Fujimori y Toledo ¿qué patria defendieron?. ¿Acaso no son los mayores entreguistas de las historia del Perú?. Ahora para el 2011 no hay un grupo político que herede los valores de defensa de los derechos nacionales de las grandes mayorías, como lo hizo Velasco, siendo lo peor que los candidatos que se dicen de izquierda, jamás mencionan las transformaciones sociales de la Revolución Militar. La única respuesta es, que el poder económico, el poder mediático, coludido con los poderes del exterior, satanizaron esa etapa de nuestra historia para que no vuelva a ocurrir. Pero los pueblos saben tomar sus decisiones, algunas veces demoran pero la justicia social llega porque la pobreza no es un destino ineluctable de una nación sino obra de unas élites.

Velasco terminó con la esclavitud disfrazada de nuestros paisanos campesinos, el sufrimiento, humillación y explotación de nuestros compatriotas del campo por los hacendados, era una realidad, pero es necesario entender que fue una hacienda, para comprender lo que era el Perú oligárquico y plutocrático, antes del 03 de octubre de 1968 .

Veamos como describe Gonzales Prada (Siglo XIX) “Una hacienda se forma por la acumulación de pequeños lotes arrebatados a sus legítimos dueños, un patrón ejerce sobre sus peones la autoridad de un barón normando. No sólo influye en el nombramiento de gobernadores, alcaldes y jueces de paz, sino que hace matrimonios, designa herederos, reparte las herencias, y para que los hijos satisfagan las deudas del padre, les somete a una servidumbre que suele durar toda la vida. Impone castigos tremendos como la "corma", la flagelación, el cepo de campaña y la muerte; risibles, como el rapado del cabello y las enemas de agua fría. Quien no respeta vidas ni propiedades realizaría un milagro si guardara miramientos a la honra de las mujeres: toda india, soltera o casada, puede servir de blanco a los deseos brutales del "señor". Un rapto, una violación y un estupro no significan mucho cuando se piense que a las indias se las debe poseer de viva fuerza.

Y a pesar de todo, el indio no habla con el patrón sin arrodillarse ni besarle la mano. No se diga que por ignorancia o falta de cultura de los señores territoriales proceden así: los hijos de algunos hacendados van niños a Europa, se educan en Francia o Inglaterra y vuelven al Perú con todas las apariencias de gentes civilizadas; mas apenas se confinan en sus haciendas, pierden el barniz europeo y proceden con más inhumanidad y violencia que sus padres: con el sombrero, el poncho y las "roncadoras", reaparece la fiera. En resumen: las haciendas constituyen reinos en el corazón de la República, los hacendados ejercen el papel de autócratas en medio de la democracia”.

¡Toda esta humillación fue extirpada por Velasco!

El 24 de junio de 1969 (Día del Campesino) decretó la Ley de la Reforma Agraria y se procede a la inmediata ocupación de los grandes ingenios azucareros y de las haciendas de todo el país. Los campesinos reciben las tierras. Se cumplió el sueño de 1780 de Tupac Amarú. Según Galeano: Hubo que esperar casi dos siglos para que el general Juan Velasco Alvarado recogiera y aplicara aquella frase del cacique, de resonancias inmortales: ¡Campesino! ¡El patrón ya no comerá más tu pobreza!. Ahora en el siglo XXI, frente a la nueva realidad agraria nuevamente es necesario hacer una nueva reforma agraria, los patrones de ayer volvieron a las andanzas y nacieron nuevos “barones”, El problema de la propiedad de la tierra volvió en este siglo XXI, a ser un tema que interesa a toda la Nación.


EL PERU DE LOS PERUANOS PARA LOS PERUANOS Y POR PERUANOS

La nacionalización de los yacimientos de Talara pertenecientes a la Internacional Petroleum Company IPC subsidiaria de la Standard Oil y la de todos los yacimientos mineros importantes en manos extranjeras como la Cerro de Pasco, Marcona, etc. marcaron el carácter del proceso y la recuperación de la dignidad nacional. Sin embargo, aquello no fue todo.

Lo fundamental de la Revolución Militar fueron las reformas estructurales hacia una sociedad distinta enumerada como Democracia Social de Participación Plena. En efecto, el proyecto denominado “Plan Inca” inició un camino sindicado como irreversible con la reforma agraria, la reforma de la empresa, la reforma educativa, la reforma judicial, la comunidad industrial (participación de los trabajadores en la gestión y la propiedad de las empresas), la movilización social y el sistema prioritario de propiedad social como base del futuro autogestionario de la sociedad peruana.

La reforma agraria bajo el lema "campesino: el patrón no comerá más de tu pobreza" trasladó a los campesinos de manera radical la propiedad de los latifundios azucareros, algodoneros y todas las propiedades consideradas como una representación antisocial de la tenencia de la tierra.

Esta medida muy radical tuvo dos ejes principales: el de la justicia social, sin llegar a destruir el complejo industrial en torno a la propiedad de la tierra; y el de promoción, a través de la incorporación de nuevas tierras de cultivo, la eliminación del minifundio y la propuesta pro-industrialista de usar los bonos del tesoro público producto del pago a justiprecio de las tierras expropiadas en la creación de empresas productivas de los diversos sectores.

El establecimiento de las cooperativas agrarias de producción para operar los latifundios y la creación de distintas empresas asociativas de base campesina con la finalidad de dar cabida al esfuerzo de los agricultores fue otro de los aspectos fundamentales de la ley. Así surgieron las sociedades agrícolas de interés social SAIS, las asociaciones agrarias y las ligas agrarias de campesinos.

Durante el gobierno del Gral. Velasco Alvarado por DL 21156 del 27/05/1975 el quechua fue reconocido como idioma oficial además del castellano.

Como parte de devolver la dignidad a nuestro pueblo Velasco visualizó la recuperación de las provincias peruanas en poder de Chile, Arica y Tarapacá, soy testigo como soldado del aprestamiento que debió concluir el 05 de agosto de 1975, con el ingreso de nuestras tropas de aire mar y tierra, blindadas y aerotransportadas hacia Arica, Iquique y Pisagua. Todos los peruanos, estoy convencido que sienten que esos territorios deben volver al seno de la peruanidad, las generaciones futuras tienen ese reto.

Si bien era loable ese objetivo nacional, fue tal vez la razón del golpe traidor de Morales Bermúdez, los poderes del exterior (EE UU ) comprendieron que Pinochet no estaba en condiciones de resistir nuestra acción militar, la victoria peruana haría que el marxismo volviera a la palestra chilena y eso aterraba a Kissinger, sentían que podía nacer una ola socialista en el continente y tenían que evitarlo, encontraron a su felón Morales Bermúdez cabecilla de un grupo de traidores, que paralizaron nuestros aprestos militares y el proceso de la Revolución Militar.


TRAICION Y CAIDA

El gobierno de Velasco nacionalizó los recursos, reformó el agro, la educación, expropió las empresas, los bancos y los medios de comunicación. Los extranjeros y los ricos afectados en sus intereses boicotearon el proceso, en colusión con una banda de traidores con el cabecilla Francisco Morales Bermúdez, derribaron al gobierno, como dije líneas arriba, Velasco era el único revolucionario del, proceso, esa era su fortaleza y debilidad.

Un texto del ex secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP) y también ex senador, Valentín Pacho, ofrece esta perspectiva: "Pero los partidos políticos de derecha y grupos ultraizquierdistas desarrollaron una oposición frontal. Desde 1972, el gobierno de Velasco Alvarado hizo frente a una oleada de huelgas y movimientos estudiantiles propiciados tanto por la derecha como por la izquierda. La Central de Inteligencia Americana (CIA) tuvo un papel preponderante para organizar esta oposición hasta que, en agosto de 1975, logró su objetivo, derribar al general Velasco Alvarado.

Esa es la proeza del General Velasco Alvarado, insigne militar de origen tallan-chimu, que luchó por la dignidad del peruano. Hace 33 años nos dejó en olor a multitud, el pueblo, el hombre de a pie, el despreciado en su propio país, sintió que en esos restos mortales se iba un soldado incomprendido, cuyo único delito fue amar a esta tierra más que a su vida.

El 24 de diciembre, como todos los años nos acercaremos a saludar su tumba, vamos quedando menos cada año, pero en la conciencia de los pueblos olvidados y de los hombres de a pie, estará presente ese soldado y cada uno en su intimidad enjugará una lágrima, porque somos testigos de las oportunidades perdidas para que nuestra nación alcance el desarrollo y esta fue la más importante sin lugar a dudas.

No hay comentarios: