Blog personal no politico y muy cinico. Lleno de historia y no apto para políticamente correctos.
lunes, 21 de julio de 2014
No olvidemos la historia, debería repetirse (20 de julio de 1976)
Autor: Capitán Eloy Villacrez
Hace 38 años un grupo de patriotas, civiles y militares, no aceptamos la felonía de Morales Bermúdez contra Velasco y escribimos una página de dignidad que ha pretendido ser olvidada, constituye un hito importante en las luchas sociales de nuestra Nación. Con esta página de recuerdo, saludo a la gran cantidad de comprometidos que sacrificaron su vida, estabilidad y familia, para dejar a nuestros hijos un país con justicia social.
Los hechos:
El 06 de agosto de 1975, era el día “D” para recuperar Arica y Tarapacá, los guerreros del Perú de aire, mar y tierra, estábamos aprestados desde antes del 18 de febrero, cuando se reunieron Banzer y Pinochet en “El abrazo de Charaña”, fue un acto desesperado en Chile de Pinochet, al ofrecer una salida soberana al mar a Bolivia, por Arica, con el objetivo de impedir el ataque de nuestras tropas.
Llegó a conocimiento de los chilenos que de concretar el ofrecimiento de entregar la salida al mar a Bo, nuestra Fuerza Armada, con 400 blindados del ejército de tierra y 1200 paracaidistas, con nuestra flota aérea, fuerzas navales y miembros de la Guardia Civil para el control poblacional, irrumpiríamos hacia Arica, Tarapacá y Antofagasta, en tres columnas, una por la costa y otra por las estribaciones de la cordillera con dirección a Iquique y un envolvimiento vertical(paracaidistas), se sabía que en los territorios peruanos en poder de Chile sólo habían 30 blindados antiguos “Sherman”. Frente a esa determinación de Velasco, retrocedió Pinochet, desistió del ofrecimiento, dejando un sabor de burla a las aspiraciones de Bolivia.
“El CONTRALMIRANTE CHILENO RAFAEL GONZALES: EN LA LUCHA DE LAS NACIONES POR SU SUPERVIVENCIA, NO HAY ESPACIO PARA LA INGENUIDAD, LA SIMPATIA, LA HERMANDAD, LA SENSIBILERIA. Chile y Bolivia, en su artículo del 9 de julio del 2012, cuando afirma “También, debemos recordar, como un antecedente cercano, que en 1975, durante el Gobierno Militar, el Perú, bajo la presidencia del General Velasco Alvarado, se preparaba para atacar a nuestro país, encontrándose nuestras FFAA muy debilitadas en lo que se refiere a material de guerra. Esta amenaza se venía gestando desde fines de 1973. Junto a lo anterior, Chile sufría un boicot mundial por haberse liberado del comunismo internacional. En este contexto, el Gobierno Militar negoció con Bolivia un corredor con salida al mar al norte de Arica, lo que se conoció como “Negociaciones de Charaña.”
Estados Unidos (Kissinger) comprendió que la decisión de Velasco para recuperar Arica y Tarapacá era irreversible, perder la guerra por parte de Chile, representaba la caída del régimen y la izquierda volvería al poder frente al anarquismo que genera la derrota. Con ese panorama maquinaron el golpe de estado para sacar del poder a Velasco, ubicaron a los felones con el cabecilla Morales Bermúdez.
La felonía fue detectada por el Grl. Gilardi, puso al corriente a Velasco de la conspiración de generales del entorno, entre ellos Richter, Graham, Vargas Prieto, Fernández Maldonado, Rodríguez Figueroa, Sala Orosco, Bellina, Sánchez y otros más. No se sabe si Velasco quedó convencido o no, se limitó a llamarles la atención exigiéndoles lealtad a los conspiradores, desoyendo la recomendación de Gilardi, Meza Cuadra y de Ibáñez, que lo prudente era pasar al retiro a la mitad de los conspiradores y al resto quitarles mando de tropa.
Por esta llamada de atención, los plazos para concretar la traición se retrasaron, no pudieron articular el golpe antes del 06 de agosto de 1975, fecha prevista para el ataque de nuestras fuerzas, en un acto de audacia Morales Bermúdez solicitó postergar la orden de invasión por 30 días, aduciendo el no haber completado el sistema de defensa antiaérea. Dos días antes del ataque (04 ago 75), llegó la contraorden a todas las unidades comprometidas con la invasión, los paracaidistas que estábamos en el Cuartel Salaverry de Arequipa, para el salto del 06 de agosto nos vimos precisados a desactivar el avituallamiento y desarmar el equipo aerotransportado, de igual manera el resto de unidades, desactivaron todo lo previsto hasta nueva orden.
La conspiración de la felonía avanzó, el Jefe de Tacna General Artemio García había convencido a la mayoría de mandos para sublevarse contra Velasco, colocando como motivo su mal estado de salud. “La cabecera golpista sería la heroica ciudad”, paradojas del destino, la seguridad de los golpistas estaba en Chile, si algo salía mal se refugiarían cruzando la frontera y pedirían protección, se sobreentiende que darían a conocer a Chile los planes de defensa y ataque de nuestras fuerzas.
Los golpistas con Morales Bermúdez llegaron a Tacna el 27 de agosto con el “paraguas” de conmemorar la vuelta al Perú de Tacna, fecha emblemática y de alto valor patriótico.
Algunos Coroneles no sabían de la traición, como fue el caso del que años después, sería Comandante General del Ejército, en 1975 el Coronel Julia, Jefe de la Caballería en Tacna en la frontera, como es sabido dentro de la doctrina de guerra, las unidades de caballería blindada en frontera, son las que están en permanente enganche con las tropas del enemigo, al ser convocado a la reunión de comando manifestó que las unidades de caballería blindada estaban totalmente aprestadas para cruzar la frontera, Morales Bermúdez le dijo “la acción militar no es contra Santiago sino contra Lima”, la noticia fue demoledora, lo peor era que la mayoría de los mandos de los mandos estaban de acuerdo con derribar a Velasco.
Las explicaciones para postergar el ataque fueron de que “los chilenos sabían sobre la invasión y no sería una sorpresa, luego fijarían otra fecha en el tiempo más corto”, pasaron los meses y las postergaciones se sucedieron y se alargaron los plazos, a los oficiales que habíamos demostrado mayor vehemencia en el ataque a Chile, fuimos cambiados de colocación a oficinas del Cuartel General.
El punto de quiebre, fue el 24 de abril de 1976, en el cuartel San Martín, día de la Ingeniería Militar, los oficiales nos presentamos a Fernández Maldonado, que era Comandante General del Ejército, para pedir que un subalterno dirigiera algunas palabras al gobierno en pleno y a los 400 oficiales reunidos, como parte de la celebración del día de la Ingeniería militar, para poder expresar en público nuestro sentimiento. Fui designado para dirigir la palabra, dije “Soy el capitán Eloy Villacrez, me dirijo a usted Señor Presidente de ingeniero a ingeniero, para decirle que hay preocupación en los oficiales sobre el rumbo que se está imprimiendo a la revolución y la demora en llegar a Tarapacá, comienza a sentirse un olor a traición”, hubo un aplauso cerrado de los oficiales y desconcierto en los mandos, subieron al escenario numerosos generales y coroneles para evitar que siguiera hablando. Cuando subió al estrado el único oficial decente del grupo de Morales Bermúdez, el Comandante Guillermo Bazo, recién entregué el micro, el resto de generales y coroneles no merecían el menor respeto.
A partir de ese día sentimos que Fernández Maldonado, comenzó a alejarse y mantener distancia, al punto, en una ocasión al estar reunidos en el Cuartel General como regularmente lo hacíamos, se dirigió a Fernández Salvatecci y a mi persona, nos dijo “todo lo que se haga será con pancho (Morales Bermúdez), nada sin él”. El punto culminante fue a principios de junio de 1976, en una reunión de rutina en el Cuartel General, a Fernández y a mí nos dijo, “Pepe (Fernández), estoy firmando una orden para que vayas a estudiar inteligencia en la URSS, en una alta especialidad de cuatro años y tu Eloy vas a Francia a seguir el curso de post grado en ingeniería, también por 4 años, uno para aprender el francés y tres del curso”. Tomé la palabra le dije Mi general estamos ad portas de una guerra con Chile y usted me dice para dejar el país, le pido me explique, de la misma forma se expresó Fernández, debo agregar que el grado de confianza con el General Fernández Maldonado era total, al punto que le dije si me destina a Francia, sólo me queda pedir mi pase al retiro.
Luego de estos incidentes, intuimos que el Grl. Fernández Maldonado había perdido fuerza, nos reunimos un grupo numeroso de oficiales y decidimos preparar una insurrección popular, con iniciativa inicial de parte de diferentes cuarteles y unidades, comprendimos que el tiempo era muy corto, para ese efecto desde tiempo atrás el Mayor José Fernández Salvatecci había concebido crear un organismo clandestino formado por civiles y militar es, todos líderes sociales y oficiales prestigiados en el Ejército, que se denominó “LA ORGA”, con el objetivo de unir voluntades para alcanzar el poder y que la revolución de Velasco recupere la dirección del proceso.
Esta organización fue realmente una red sistematizada con métodos de análisis de sistemas y organización secuencial, que en esa época se llamaba pert/cpm, dentro del rubro de la disciplina de Investigación de operaciones.
Esta red con sub redes de grupos políticos, militares y sociales, con capacidad de acción política en todo el país, estaba estrictamente compartimentada y actuaban dentro de un frente de masas o entidades gremiales, cumpliendo tareas concretas, los únicos que tenían conocimiento de la totalidad de las operaciones éramos José Fernández, Sánchez Carlessi y Eloy Villacrez, con la finalidad de evitar la represalia, lo cual se cumplió, ninguno de nosotros dio conocer ni la metodología ni a las personas de la insurrección, los que caímos fuimos 6 dirigentes, quedando a salvo la totalidad de los cuadros, a pesar de la tortura y los ofrecimientos de perdón y olvido que hizo el gobierno.
Considero importante dar a conocer ahora esta metodología de toma del poder, puede ser útil en las condiciones actuales, cuando nada sirve de lo hecho por la clase política desde la caída de Velasco. Somos testigos del nivel de corrupción del ejecutivo, legislativo, judicial, gobiernos regionales, municipales y organismos autónomos, casi la totalidad actúan dentro de la oferta y demanda, vendiendo el futuro con utilidades personales y los otros se desempeñan como voceros del narcotráfico, que se da el lujo de colocar autoridades en las elecciones.
Como no hay interés en seguir dando diagnósticos, como hacen todos los que se dicen analistas, sin dar soluciones, dentro de los límites que impone la seguridad, a personas interesadas se les comunicará, como llevamos a cabo esa acción, puede ser útil con algunas variaciones, cuyas líneas generales se pueden describir a continuación.
Nosotros, soldados y políticos honestos, en ese entonces decidimos “Iniciar la acción militar en el Cuartel La Pólvora de Lima, desplazamiento con tropas de infantería de ese lugar hacia Palacio de Gobierno y emplazamiento de cohetería en los contrafuertes del Cerro. San Cristóbal, para amagar con el lanzamiento de cohetes sobre las instalaciones de la Presidencia en caso haya resistencia, neutralizar la División Blindada, con tropas del Batallón de Tanques, captadas para la insurrección, apoyo popular de organizaciones de base, que recibirían armamento en CUAVES, para organizar la ofensiva y la neutralización de unidades leales al régimen traidor, todo ello coordinado radialmente por radio Unión”
Se comprende la complejidad de las operaciones y la coordinación implicaba varios cientos de dirigentes, ahora 38 años después, estoy seguro que algún nombre omitiré, pido disculpas, estuvimos el 20 de julio de 1976, cumpliendo diferentes tareas para derribar a Morales Bermúdez, los militares Fernández Salvatecci, Lora Muga, Huarcaya, R. Córdova Rivera, A. Del Pozo Galván, E. Sosa, Denis Arias, Julio Velarde, Héctor Portela, E. Villacrez, Calep Gonzales, C. Pino, J, Ugarte, Holguìn,, Velasquez, A. Loayza, el Crl. Justo Jara fue informado, aceptando con valor el reto, igualmente el Crl. Vásquez Pancorbo, el, Crl. Campos Montoya y otros más. Por el lado civil Manano Benza, R Roncagliolo, Carlos Urrutia, Walter Sacaico, Constante Traverso, A. Mar, E. Portocarrero, Shango Aragón, Sánchez Carlessi (materia gris del alzamiento), G. Trigoso Edery, Juan Márquez, Avelino Mar, J. Delgado, V. Villacrez, Bladimiro Guevara, V. Barnet, W. Palacios, V. Gálvez, M. Echeandìa, M. Tincopa, Juan Márquez, V. Mazuelos, O.Balbuena, H. Santome, S. Sandoval, Carlos Rodríguez. M. Herrera, A. García, fue informado Ricardo Letts, con valor y decisión aceptó el reto. Todos ellos merecen una página en la historia social de nuestra patria.
La insurrección se inició en el cuartel “La Pólvora” los principales actores militares nos constituimos a la unidad con la anuencia de los oficiales comprometidos con el alzamiento, algo se había filtrado puesto que unidades del cuartel Barbones comenzaron a desplazarse para cercarnos en la Pólvora, comprendimos que al haber perdido la sorpresa, era inútil enfrentarnos, por el número reducido de nuestros efectivos, decidimos unos cuantos oficiales abrirnos paso usando las armas y constituirnos a la División Blindada, habíamos recibido información que uno de nuestros oficiales más decididos el Capitán Héctor Portela había tomando control de su unidad neutralizando al jefe y al mayor ejecutivo, cuando nos acercamos a la Blindada, estaba rodeada por efectivos.
Frente a ello decidimos desarticular toda la operación y salvar los cuadros civiles y militares, procedimos a incinerar la totalidad de la documentación que habíamos formulado, asumiríamos la responsabilidad Fernández Salvatecci, Gonzales, Villacrez y Portela. El problema mayor era devolver a Chorrillos los 300 fusiles y 4 ametralladoras con cien mil cartuchos que habíamos extraído de los almacenes, con algunos altibajos se devolvieron las armas.
Rindo mi homenaje a los que participamos, cambió la vida de todos nosotros, se rescata la decisión y valor de todos, fue un acto sublime, de servicio a nuestro pueblo y a la patria, podemos afirmar que el logro concreto de esta acción civil-militar, junto con otras acciones realizadas por otros oficiales subalternos, como fue la acción del Capitán Fernández Servat y sus compañeros, y un atentado fallido, hicieron que el felón Morales dijera, podemos controlar marchas, huelgas y protestas, pero controlar a otros soldados es muy difícil, eso fue probablemente la gota que derramo el vaso y decidió la entrega del poder, algo así las fuerzas del pueblo debían hacer en este siglo XXI, junto a los soldados subalternos, los que no tienen las manos manchadas de sangre peruana, para que una nueva hornada de políticos decentes arriben al poder y alcancemos el desarrollo, al ser conscientes que estas elecciones que se avecinan sólo servirán para seguir enriqueciendo a unos sinvergüenzas. .
Por nuestra Nación y su pueblo, si Tacna volvió, Arica y Tarapacá volverán.
sábado, 10 de marzo de 2012
Militares insurrectos lanzan primer intento de golpe de Estado contra los generales que traicionaron a Velasco
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AUTOR: VÍCTOR ALVARADO
Mayor Fernández Salvatecci dirigió fallidas tomas de “La Pólvora” y División Blindada y en respuesta Morales decretó su captura “vivos o muertos”
El golpe de Estado del general Francisco Morales Bermúdez contra el presidente Juan Velasco Alvarado ejecutado el 29 de agosto de 1975 tuvo efectos múltiples, el principal de ellos, sin duda, era el respiro de alivio que sintieron los integrantes de la cúpula político-militar chilena, que en esos días reprimía a sangre y fuego a la resistencia popular allendista, porque el ascenso de los generales traidores significó la desactivación de los planes de invasión militar peruana para la recuperación de los antiguos territorios de Arica y Tarapacá y, lo más grave, marcaba el inicio de un proceso de desmontaje de todas las reformas sociales, políticas y económicas implementadas por el Gobierno Revolucionario de las FF AA”.
El grito de “Viva el Perú” que lanzaron los oficiales chilenos en la guarnición de Arica, luego de recibir la llamada telefónica del general peruano Artemio García Vargas que les anunciaba que el nuevo presidente era Francisco Morales Bermúdez, sería seguido de un clima de profunda inquietud e interrogantes en los cuerpos de elite de las tres armas que se hallaban en el cuartel Salaverry en espera del “Día D”. El capitán EP Eloy Villacrez Riquelme recuerda en su libro “Patriotas y traidores” que los 400 blindados, los ejércitos de tierra, mar y aire, entre ellos 1.200 paracaidistas comando, de los que él formaba parte, estaban listos desde comienzos del año y hubo un momento en que la invasión estuvo a punto de producirse cuando Pinochet y Hugo Banzer (que había depuesto al presidente Juan José Torres en 1971) se dieron ‘El abrazo de Charaña’, donde el primero le ofreció al segundo una salida al mar para Bolivia, a fin de impedir la invasión militar peruana”.
Las fuerzas militares peruanas habrían sobrepasado sin resistencia las defensas chilenas conformadas por 30 antiguos blindados Sherman y habrían irrumpido hacia Arica y Tarapacá en tres columnas, una por la costa y otra por las estribaciones de la cordillera con dirección a Iquique y un envolvimiento vertical a cargo de la fuerza de paracaidistas. Pero Pinochet, sabedor de lo que se venía, desistió de ese ofrecimiento. Villacrez rememora que frente a las exigencias de los oficiales por una explicación, los golpistas se escudaron en la versión de que “los chilenos sabían sobre la invasión y no sería una sorpresa y luego fijarían otra fecha en el tiempo más corto”. Empero, pasaron los meses y las postergaciones se sucedieron y se alargaron los plazos. Luego, los oficiales vehementes fueron cambiados de colocación a las oficinas del Cuartel General del Ejército, pero esto no impidió que deliberaran para buscar una salida militar y política al empantanamiento al que había ingresado la revolución.
El punto de quiebre fue el 24 de abril de 1976, Día de la Ingeniería Militar, cuando los oficiales subalternos le pidieron al Comandante General del Ejército, Jorge Fernández Maldonado, que uno de ellos tuviera la oportunidad de dirigir algunas palabras al Gobierno con motivo de la celebración de esta fecha en el cuartel San Martín. “Olor a traición” Villacrez fue designado y en su discurso fue al grano: “Soy el capitán Eloy Villacrez, me dirijo a usted, señor presiente, de ingeniero a ingeniero para decirle que hay preocupación en los oficiales sobre el rumbo que se está imprimiendo a la revolución y la demora en llegar a Tarapacá, comienza a sentirse un olor a traición”. Como empujados por un resorte, un grupo de Generales y Coroneles se levantaron de sus asientos y le arrebataron el micrófono para impedirle que siga hablando.
A estas alturas ya había un grupo organizado conocido como “La Orga”, dispuesto a lanzar un golpe de Estado, encabezado por el mayor EP José Fernández Salvatecci (ya fallecido) y formado por civiles y militares, todos líderes sociales y oficiales prestigiados en el Ejército, a fin de “unir voluntades para alcanzar el poder y que la revolución de Velasco recupere la dirección del proceso”. Entre los conjurados, según narra Villacrez, se encontraban los militares Fernández Salvatecci, Lora Muga, Huarcaya, Córdova Rivera, Del Pozo Galván, E. Sosa, D. Arias, J Velarde, Héctor Portela, E. Villacrez, Calep Gonzales, C. Pino, Ugarte, A. Loayza, los coroneles Justo Jara y Vásquez Pancorbo, entre otros, y por el lado civil figuraban Manuel Benza, W Sacaico, C. Traverso, E.Portocarrero, Shango Aragón, Sánchez Carlessi (materia gris del alzamiento), Trigoso Edery, Juan Márquez, Avelino Mar, V. Villacrez, Ricardo Letts, entre otros.
El 20 de julio de 1976, fijado como fecha del golpe contra Morales, los conjurados ingresaron al cuartel “La Pólvora” para iniciar las acciones y una vez dentro se dieron con la sorpresa que el cuartel había sido cercado y ante la evidencia de haber sido traicionados, se abrieron paso con las armas para dirigirse a la división blindada, que ya había sido tomada por el capitán Héctor Portela, luego de reducir al jefe y mayor ejecutivo, pero al llegar aquí constataron que igualmente había sido rodeada por otros destacamentos. Los insurrectos procedieron a desactivar la operación y para salvar a los cuadros civiles y militares la responsabilidad fue asumida por Fernández Salvatecci, Caleb Gonzales, Villacrez y Portela.
De inmediato se descargó sobre ellos una persecución con la consigna de capturarlos “vivos o muertos”. Empero, Villacrez no alcanzó a ponerse a buen recaudo. Fue detenido e internado en la Escuela de Caballería, donde el entonces coronel Jorge Flores Torres, quien luego sería ministro y congresista aprista, le hizo saber que “ya deberías estar bajo tierra”. Al segundo día de su detención, Villacrez se desplazó hasta la azotea y saltó en una caída de seis metros sin lesionarse, gracias al empleo de la técnica de caída de los paracaidistas comando. Seguidamente se asiló en la Embajada de Venezuela. Sin embargo, la historia de la lucha contra los que habían traicionado a Velasco recién comenzaba.
(Mañana: Insurrectos alistan plan de ametrallamiento de Morales e impulsan paro nacional).
lunes, 6 de febrero de 2012
CAPITAN EP ELOY VILLACREZ: LA "OPERACION CONDOR" E INTENTOS POR DERROCAR AL FELON MORALES BERMUDEZ
jueves, 21 de julio de 2011
La historia olvidada (20 de julio de 1976) Velasco, Morales Bermúdez, Chile y el golpe que no fue
Capitán Eloy Villacrez
Hace 36 años un grupo de patriotas, civiles y militares, no aceptamos la felonía de Morales Bermúdez y escribimos una página de dignidad que ha pretendido ser olvidada, es un hito importante en las luchas
sociales de nuestra nación. Esta página de recuerdo para la gran cantidad de comprometidos que sacrificaron su vida, estabilidad y familia, para dejar a nuestros hijos un país con justicia social.
Los hechos:
El 06 de agosto de 1976, era el día “D” para recuperar Arica y Tarapacá, los guerreros del Perú de aire, mar y tierra, estábamos aprestados desde antes del 18 de febrero, cuando se reunieron Banzer y Pinochet en “El abrazo de Charaña”, fecha que en un acto desesperado de Chile, Pinochet ofreció la salida soberana por Arica a Bolivia, con el objetivo de impedir el ataque de nuestras tropas. Llegó a conocimiento de los chilenos que de concretar el ofrecimiento de entregar la salida al mar a Bolivia, nuestros 400 blindados, el ejército
de tierra y 1200 paracaidistas, con nuestra flota aérea, fuerzas navales y miembros de la Guardia Civil para el control poblacional, irrumpiríamos hacia Arica y Tarapacá, en tres columnas, una por la costa y otra por las estribaciones de la cordillera con dirección a Iquique y un envolvimiento vertical(paracaidistas), se sabía que en los territorios peruanos en poder de Chile sólo habían 30 blindados antiguos “Sherman”. Pinochet desistió del ofrecimiento, dejando un sabor de burla a las aspiraciones de Bolivia.
Estados Unidos (Kissinger) comprendió que la decisión de Velasco para recuperar Arica y Tarapacá era irreversible, perder la guerra por parte de Chile, representaba la caída del régimen y la izquierda volvería al poder frente al anarquismo que genera la derrota. Con ese panorama maquinaron el golpe de estado para sacar del poder a Velasco, ubicaron a los felones con el cabecilla Morales Bermúdez. La felonía
fue detectada por el Grl. Gilardi, puso al corriente a Velasco de la conspiración de generales del entorno, entre ellos Richter, Graham, Vargas Prieto, Fernández Maldonado, Rodríguez Figueroa, Sala Orosco,
Bellina, Sánchez y otros más. No se sabe si Velasco quedó convencido o no, se limitó a llamarles la atención exigiéndoles lealtad a los conspiradores, desoyendo la recomendación de Gilardi, Meza Cuadra y de
Ibáñez, que lo prudente era pasar al retiro a la mitad de los conspiradores y al resto quitarles mando de tropa.
Por esta llamada de atención los plazos para concretar la traición se retrasaron, no pudieron articular el golpe antes del 06 de agosto de 1976, fecha prevista para el ataque de nuestras fuerzas, en un acto de
audacia Morales Bermúdez solicitó postergar la orden de invasiòn por 30 días, aduciendo el no haber completado el sistema de defensa antiaérea. 48 horas antes del ataque (04 ago 75), llegó la contraorden
a todas las unidades comprometidas con la invasión, los paracaidistas que estábamos en el Cuartel Salaverry de Arequipa, para el salto del 06 de agosto nos vimos precisados a desactivar el avituallamiento y
desarmar el equipo aerotransportado, de igual manera el resto de unidades, desactivaron todo lo previsto hasta nueva orden.
La conspiración de la felonía avanzó, Artemio García había convencido a la mayoría de mandos en Tacna para sublevarse contra Velasco, colocando como motivo su mal estado de salud. “La cabecera golpista
sería la heroica ciudad”, paradojas del destino. La seguridad de los golpistas estaba en Chile, si algo salía mal se refugiarían cruzando la frontera y pedirían protección, se sobreentiende que darían a conocer a Chile los planes de defensa y ataque de nuestras fuerzas.
Los golpistas con Morales Bermúdez llegaron a Tacna el 27 de agosto con el “paraguas” de conmemorar la vuelta al Perú de Tacna, fecha emblemática y de alto valor patriótico. Algunos Coroneles no sabían de
la traición, como fue el caso de Coronel Julia, años después fue Comandante del Ejército, al ser convocado a la reunión de comando manifestó que las unidades de caballería blindada estaban totalmente
aprestadas para cruzar la frontera, Morales Bermúdez le dijo “la acción militar no es contra Santiago sino contra Lima”, la noticia fue demoledora, pero lo que más desmoralizó fue observar que la mayoría de
los mandos estaban de acuerdo con derribar a Velasco.
Las explicaciones para postergar el ataque fueron de que “los chilenos sabían sobre la invasión y no sería una sorpresa, luego fijarían otra fecha en el tiempo más corto”, pasaron los meses y las postergaciones se sucedieron y se alargaron los plazos, a los oficiales que habíamos demostrado mayor vehemencia en el ataque fuimos cambiados de colocación a oficinas del Cuartel General.
El punto de quiebre, fue el 24 de abril en el cuartel San Martín, día de la Ingeniería Militar, los oficiales subalternos nos presentamos a Fernández Maldonado, que era Comandante General del Ejército, para
pedir que un subalterno dirigiera algunas palabras al gobierno en pleno y a los 400 oficiales reunidos, como parte de la celebración del día de la Ingeniería militar, expresando en público nuestro sentimiento. Fui designado para dirigir la palabra, dije “Soy el capitán Eloy Villacrez, me dirijo a usted Señor Presiente de ingeniero a ingeniero, para decirle que hay preocupación en los oficiales sobre el rumbo que se está imprimiendo a la revolución y la demora en llegar a Tarapacá, comienza a sentirse un olor a traición”, hubo
desconcierto, subieron al escenario numerosos generales y coroneles para evitar que siguiera hablando.
Luego de este incidente, nos reunimos un grupo numeroso de oficiales y decidimos preparar un golpe de estado, para ese efecto desde tiempo atrás el Mayor Fernández Salvatecci había concebido crear un organismo clandestino formado por civiles y militares, todos líderes sociales y oficiales prestigiados en el Ejército, que se denominó “LA ORGA”, con el objetivo de unir voluntades para alcanzar el poder y que la
revolución de Velasco recupere la dirección del proceso.
Estoy seguro que algún nombre se me escapará, pido disculpas por alguna omisión, estuvimos el 20 de julio cumpliendo diferentes tareas para derribar a Morales Bermúdez, los militares Fernández Salvatecci,
Lora Muga, Huarcaya, Córdova Rivera, Del Pozo Galván, E. Sosa, D. Arias, J Velarde, Héctor Portela, E. Villacrez, Calep Gonzales, C. Pino, Ugarte, A. Loayza, el Crl. Justo Jara fue informado, aceptando
con valor el reto, igualmente el Crl. Vásquez Pancorbo y otros más.
Por el lado civil M. Benza, W Sacaico, C. Traverso, E.Portocarrero, Shango Aragón, Sánchez Carlessi (materia gris del alzamiento),Trigoso Edery, Juan Márquez, Avelino Mar, V. Villacrez, fue informado Ricardo
Letts, con valor y decisión aceptó el reto. Todos ellos merecen una página en la historia social de nuestra patria.
El golpe se inició en el cuartel “La Pólvora” los principales actores militares nos constituimos a la unidad con la anuencia de los oficiales comprometidos con el alzamiento, algo se había filtrado puesto que unidades del cuartel barbones comenzaron a desplazarse para cercarnos en la Pólvora, comprendimos la inutilidad, por el número reducido de nuestros efectivos, decidimos abrirnos paso usando las armas y constituirnos a la División Blindada, habíamos recibido información que uno de nuestros oficiales más decidido el Capitán
Héctor Portela había tomando control de su unidad neutralizando al jefe y al mayor ejecutivo, cuando nos acercamos a la Blindada, estaba rodeada por efectivos, fue imposible ingresar para salir con esa
potencia de fuegos. Frente a ello decidimos desarticular toda la operación y salvar los cuadros civiles y militares, asumiríamos la responsabilidad Fernández Salvatecci, Gonzales, Villacrez y Portela. El problema mayor era devolver a Chorrillos los 300 fusiles y 4 ametralladoras con cien mil cartuchos que habíamos extraído de los almacenes, con algunos altibajos se devolvieron las armas. Rindo mi homenaje a todos los que participamos, cambió la vida de todos nosotros, se rescata la decisión y valor de todos, fue un acto
sublime, de servicio a nuestro pueblo y a la patria.
Reitero las disculpas de haber omitido muchos nombres, se está escribiendo la historia de “LA ORGA”, todos aquellos que cumplieron alguna tarea, por favor hacer llegar al presente correo su testimonio,
para resumirlo en un tesauro que sirva a las generaciones futuras, de este acto de servicio al pueblo y la patria.
sábado, 14 de noviembre de 2009
Otros casos de espionaje en Perú
CASO ESPIAS CHILENOS LIBERADOS POR MORALES BERMUDEZ:
La información directa de PERIODISMOENLINEA la transcribimos:
De acuerdo al reportaje en diciembre de 1978 el capitán de corbeta chileno Sergio Jarpa Gerhard, y su segundo, teniente Alfredo Andoházegui, llegaron en una misión secreta de reconocimiento militar de la base aérea de la FAP (“El Pato”). Empero, estos arribaron en la embarcación "Beagle" con el "propósito" de cargar combustible, pero el contraespionaje de nuestro país los interceptó oportunamente.
En aquella época el Perú superaba a Chile a nivel militar y es que durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, nuestro país inició una eficiente carrera armamentista, seguida del ex mandatario Francisco Morales Bermúdez. Ello despertó la preocupación del entonces dictador Augusto Pinochet.
La información de inteligencia revela que el agente de inteligencia Juan Carlos Rosales Valencia, fue quien sorprendió a los marinos fotografiando la instalación aérea "El Pato" en donde estaban en fila cerca de 50 Casabombarderos "Sukoi".
Con apoyo militar los espías fueron trasladados a Lima y aislados, en tanto Pinochet y Morales Bermúdez sostenían conversaciones para aclarar este caso. A tres días de ser descubiertos, Jarga y Andoházegui fueron expulsados a Chile en un avión de Lan.
Lejos de ser sancionado, Sergio Jarpa continuó una brillante carrera naval y fue recordado con respeto y aprecio por sus subordinados hasta su muerte víctima del cáncer el año 2007.
FUENTE
Es decir, Francisco Morales Bermúdez traiciono a Velasco Alvarado. Después traiciono al Ejercito, traicionando a su vez, a nuestra Patria. Esto es importante destacarlo puesto que la historia nunca lo señala como responsable de las mayores vergüenzas que el Ejercito del Perú ha tenido que soportar. Justamente como autor y encubridor de traiciones y espias.
EL ESPÍA MONTESINOS:
Por ser el hijo del denunciante por espionaje de VLADIMIRO MONTESINOS tengo conocimiento de primera mano del caso. Mi padre fue el Mayor del Ejercito JOSE FERNANDEZ SALVATTECI y lo denuncio cuando trabajaba en el SIE (Servicio de Inteligencia del Ejercito).
Para entender porque a Montesinos nunca se les juzgo por traición a la patria debe señalarse que el Código de Justicia Militar de ese tiempo señalaba que el que sabía de un delito y no lo denunciaba se hacia cómplice con igual pena que el que lo cometía. Siendo asi, cuando Montesinos Torres es protegido (o avalado) por el General Mercado Jarrin, por asociación se hace cómplice. El General Mercado Jarrin al ser miembro de la Junta de Gobierno de Morales Bermúdez y ser avalado por esta, todos sus miembros se hacían cómplices del mismo delito.
Siendo así, quien cumplió con su deber termino asilado en Venezuela. Nunca reconocido por haber hecho lo correcto.
Tiempo después Montesinos sería dado de baja por falsificación de documentos y abandono de destino. Años más tarde, con Fujimori se sabría de sus malas artes y cuanto se pudo evitar de haber cumplido con los reglamentos militares.
JUICIO A FUJIMORI:
Durante el juicio de Alberto Fujimori se usaron numerosos documentos otorgados por el gobierno de Estados Unidos. Básicamente se refieren “informantes” (o vulgarmente espías) que dieron información al gobierno norteamericano sobre las acciones del grupo Colina y otros que detallaban acciones y toma de decisiones en el gobierno de Fujimori. Nadie se ha ruborizado porque se toma como una cosa “normal” el que se dé información a los del norte.
LINKS RELACIONADOS:
jueves, 13 de agosto de 2009
1976: El golpe que no fue
Mi padre, el Mayor Fernández Salvatetteci, Capitán Eloy Villacrez y Capitán Calep Gonzáles terminaron en 1976 asilados en Venezuela por motivos políticos. Nunca fueron comprendidos en la amnistía general de 1979 (por la nueva Constitución y gobierno de Belaunde), motivo –probable- veto militar.
La técnica del golpe de estado
Capitán Eloy Villacrez
Compatriotas, 20 de julio de 1976, el día que cambió la historia
Las fuerzas oscuras del fascismo Morales-bermudista, habían depuesto a Velasco, aquel trágico 29 de agosto de 1975. La preocupación de los oficiales subalternos comprometidos con el proceso, era el comprobar que día a día se desmontaban los logros y avances de la Revolución Militar (68-75) y se había pospuesto la orden de invasión hacia Tarapacá, para recuperar nuestra provincia cautiva y la entrega a Bolivia de Antofagasta que le correspondía por derecho.
Frente a esta situación el “CM3 Comando Militar 3 de Octubre” conformado en 1975, por oficiales subalternos, organizados por el Mayor José Fernández Salvatecci y el Capitán Eloy Villacrez R, consideraron pertinente dar el salto cualitativo en la organización (La ORGA), incluyendo cuadros políticos que a lo largo del proceso habían demostrado lealtad y perseverancia. Para ese efecto se coordinó con líderes populares como el “Shango” Aragòn, Elio Portocarrero, Avelino Mar, Walter Sacaico, “Manano” Benza, El Arq. Trigoso, Ricardo Sánchez, Constante Traverso y otros que habían demostrado convicción revolucionaria.
La parte militar, bajo responsabilidad de Eloy Villacréz, había coordinado con diferentes oficiales, en búsqueda de su compromiso para restaurar por la vía de las armas, lo que la fuerza del fascismo había arrebatado al pueblo.
En setiembre de 1975, aun era Comandante del Ejército y Primer Ministro Fernández Maldonado, bajo su amparo se hicieron las coordinaciones con los diferentes estamentos políticos y militares. Teníamos el presentimiento que Fernández Maldonado consideraba que “nuestra molestia por la salida de Velasco era pasajera” y que luego con alguna prebenda estaríamos tranquilos, como fue el ofrecimiento a Fernández Salvatecci de enviarlo a la URSS para hacer un curso de inteligencia por 4 años y a Villacrez a Europa para estudiar Ingeniería también por 4 años, ofrecimiento desechado sin capacidad de negociación. En la reunión privada en el Cuartel General: J Fernández Maldonado no supo que responder, cuando fue interrogado por Fernández Salvatecci, sobre lo que estaba pasando en ese fin de año de 1975.
Analizamos la situación y coordinamos con los oficiales, en reuniones numerosas donde se trataban abiertamente los problemas de incompetencia y traición de parte del grupo de generales de Morales Bermúdez. La conclusión fue que la única forma de restaurar el proceso y a Velasco era la vía del golpe de estado. La situación se desarrolló dentro de esos cánones, como todos los oficiales conocían que tanto Fernández Salvatecci como Villacrez eran del grupo más cercano de Fernández Maldonado, el reclutamiento era algo simple.
De esa manera, los oficiales comprometidos elaboraron los cambios de colocación de fin de año, de tal manera que para 1976 se tendrían oficiales leales a la revolución en las diferentes unidades militares.
Para el 24 de abril de 1976, se coordinó con Fernández Maldonado para que un oficial subalterno dirigiera la palabra al Gobierno en el día de Ingeniería Militar en el Cuartel San Martìn, fue designado el Capitán Villacrez, las palabras pronunciadas fueron una acusación directa al gobierno de haber cometido traición, en medio de la alocución fue interrumpido por el Comandante Bazo edecán de Morales Bermúdez, cuando el Ministro de Marina Parodi Galliani no pudo callar al Capitán.
Luego de la reunión por el día de Ingeniería Militar, llegamos a un acuerdo todos los comprometidos, que había que acelerar las decisiones para llegar cuanto antes al golpe, al comprender que la posición de Fernández Maldonado comenzaba a debilitarse por la salida de de Rodríguez Figueroa, y por existencia de otras corrientes una de tendencia aprista liderada por Tantalean y otra de índole institucional que pedía el retiro de las FF AA del gobierno, liderada por Bobbio.
Los acontecimientos se aceleraron en el mes de julio de 1976, Bobbio, Comandante del CIMP (hoy COINDE), es pasado a retiro, situación que no es aceptada por el Coronel Luis Villacorta Boydo (Segundo Comandante), probablemente el oficial de mayor prestigio que tenía el Ejército, llama a los oficiales del CIMP y ordena el alzamiento de Chorrillos. Los paracaidistas con Schrot no se pliegan al movimiento, hay un momento que Villacorta consulta con los oficiales entre ellos Villacréz, para decidir la toma de Palacio, con la esperanza de reponer a Velasco, se produce una fuerte discusión con el Grl EP Mirò Quesada, cuya opinión era que el presidente debía ser Bobbio. Posteriormente Bobbio manifiesta que no aspira a ese cargo bajo ninguna circunstancia. Frente a esa situación el golpe del CIMP queda sin objetivo y es desactivado por el mismo Villacorta.
En la reunión inmediata, después del golpe, los oficiales le decimos a Fernández Maldonado que su posición estaba más débil que nunca y que debía considerar la decisión de tomar Palacio y ungir a Velasco como presidente.
Queda sin respuesta la fecha y la hora para el alzamiento, salimos de la reunión y llegamos a la conclusión que el golpe deberíamos hacerlo sin Fernández Maldonado. Frente a esta alternativa muchos oficiales comienzan a dudar, se llega entonces aquel trágico 16 de julio de 1975, Fernández Salvatecci le advierte a Fernández Maldonado que llegaron sin su autorización a Lima los Comandantes Generales y están reunidos en Palacio, se le pide autorización para acompañarlo con 16 oficiales capitanes y mayores con armas, para conocer la posición del gobierno, Fernández Maldonado, rechaza esa insinuación diciendo “confíen en mi, puedo manejar la situación”.
Se traslada a Palacio y llega el Comunicado del Gobierno que el General Fernández Maldonado renunció a la Comandancia General del Ejército y a los otros cargos de Ministro de Estado y solicitó su pase al retiro.
Frente a esa situación hay una suerte de desbande en las fuerzas del golpe pro Velasco, se logra mantener un eje de maniobra con oficiales comprometidos en la División Blindada y en el Cuartel “La Pólvora” y se decide dar el golpe el 20 de julio de 1976 a las 0600, partiendo la operación del Cuartel “La Pòlvora” para estacionar la coheterìa que debería neutralizar a las fuerza que defendían Palacio.
Efectivamente se constituyen al Cuartel “La Polvora” Fernández Salvatecci, Eloy Villacrés y el Capitán Calep Gonzáles, al iniciar la operación se recibe el aviso que los blindados de la caballería estaban cercando el cuartel, al no disponer de armas antitanques, se decide salir para ir al Blindada, se conocía que el capitán Portella Laguna Héctor tenìa la situación bajo su mando en el Batallón Blindado. Logramos burlar el cerco en el cementerio con disparos de fusil, pero no pudimos acercarnos a la Blindada, frente a ello acordamos constituirnos al puesto de comando del alzamiento Para desactivar las movilizaciones de las organizaciones populares y la salida de armas de Chorrillos que serìan entregadas a las organizaciones populares, en Villa el Salvador.
Comprendimos que había abortado el alzamiento, probablemente por la salida de Fernández Maldonado, muchos de los comprometidos “dieron marcha atrás”, pero en medio de todo existieron hombres valientes que se jugaron la vida por la Revolución y por Velasco, espero no olvidar nombres, Justo Jara, Campos Montoya, Vásquez Pancorbo, Lora Muga, Huarcaya, Loayza G, Núñez Mesones, Córdova Rivera, Ugarte Silva, Sosa, Del Pozo, D. Arias, Meza, Julio Velarde, los suboficiales Caldas, Estrella, Canales, los soldados Román, Lancho, Chuctaya, y los trece clases y soldados que fueron encarcelados. Pido perdón si alguno omito.
Igualmente rindo tributo a todos los que participaron en el alzamiento, como es el caso, de Elio Portocarrero, Shango Aragón, R. Sánchez, Trigoso Edery, Manano Benza, W Sacaico y Ricardo Letts que fue informado y mantuvo la disposición de valor y coraje para llegar a las últimas consecuencias.
La enseñanza de esta experiencia es que podemos y debemos reunirnos los que hemos probado nuestra militancia y entrega en estos 33 años, aquellos que no hicimos apostasía de este sueño de hacer el cambio social. La diáspora y las parroquias personales llevan a las diferencias que son aprovechadas por el Consenso de Washington y aquellos que Velasco llamaba, los peruanos indignos, que prefieren servir al extranjero y no a nuestra patria.
sábado, 1 de agosto de 2009
Oiga, Igartua y una historia de “libertad de prensa”
Tenía menos de diez años y entonces vivía cosas que pocos de esa edad experimentan. Aun, en la actualidad las sigo procesando y dándome cuenta de la suerte que tengo de tener estas vivencias pues me dan una visión mayor y comprensión sobre lo que pasa en el Perú.Era el año 1978, mi padre había sido asilado político de Venezuela pues la junta de gobierno de Morales Bermúdez lo perseguía. Años antes, junto a jóvenes oficiales del Ejército trato de hacer un golpe de estado. Al ser descubierto por delación pidió un juicio al ejercito. Antes habían sido las acusaciones de su parte contra el traidor Vladimiro Montesinos. Ya el proceso de descomposición del Ejercito del Perú había comenzado. El código de Justicia Militar decía que si un militar sabia de un delito y no lo denunciaba se hacía cómplice con igual pena del autor. La junta militar presidida por Morales Bermúdez y con Mercado Jarrin (padrino de bodas de Montesinos) decidieron sentenciar al acusador y no “desprestigiar” (san Benito que sigue hasta nuestros días) a la institución. No llegaban a comprender que juzgando a un traidor fortalecían el sistema (como hasta ahora muchos no entienden).
En 1977 estando en Venezuela se escribe el libro YO ACUSO (Fernández Salvatteci). Un miembro del Ejército decide contar sus vivencias y análisis de la realidad peruana desde lo que le toco vivir. Un trabajo sobre la realidad nacional que recoge los años militares y que pudo publicarse aun cuando la censura era la moneda de la prensa de ese entonces. ¿Qué ocasiono ese libro enla vida del Mayor? Que con la amnistía general con ocasión de la Constitución de 1979, no fuera acogido. El Ejercito siguió un camino que desemboco que los generales de la promoción “RICARDO O'DONOVAN” (Hermoza Rios, Malca entre otros) terminaran cuadrándose y ensalzando a Montesinos y su contraparte, leal al verdadero ejército e institución dejado a su suerte por sus compañeros de armas. Paradojas que los otros terminaran huyendo o en cárcel por crímenes contra el estado.
El libro YO ACUSO antes de su publicación, una de las ediciones –para revisión- finales llega a las manos de IGARTUA, no se supo quienlafiltro. Este “prestigioso periodista” decide publicarlo por partes en su revista OIGA. El autor a pesar de pedidos insistentes por todos los medios para que no se siguiera publicando su obra, se encontró con la pared que otorga la patente de corso. Recordemos que IGARTUA por muchos es considerado como ejemplo y muchos mas periodistas se formaron con él.
Un proceso judicial resarció a la manera de la justicia el daño hecho. Pero como entendía la “libertad de prensa”, el periodista Igartua se valía de su medio de comunicación para atacar y difamar (siempre en condicional o mediante rumores al acusador de Montesinos). Nunca ceso, tenia un medio de comunicacion con su enfermiza pluma atacaba y en nombre de la libertad no hubo forma de pararlo.
Queda por saber cómo este tipo de periodismo afecta a familias, esposas e hijos por el vil uso de los medios. De ahí que cuando algunos dicen que debería haber solo resarcimiento económico por DIFAMACION (como en el caso de Magaly con Guerrero) no saben que el honor y los daños de ese tipo es imposible medirlos económicamente. Solo personas que tienen precio pueden expresarlo en ese sentido.
martes, 2 de diciembre de 2008
Los Militares en el Peru: De Libertadores a Genocidas
(Mayor EP, Ex Jefe de Búsqueda de Información Secreta del Servicio de Inteligencia)
Otro enlace!
viernes, 17 de octubre de 2008
1975: Patriotas y Traidores
Los aprestos bélicos, los análisis efectuados y las operaciones realizadas habían conducido a la gran mayoría de los militares a disponer de criterios sólidos y contundentes para pensar que era la mejor oportunidad desde la guerra del 1879, para recuperar las provincias cautivas de Arica y Tarapacá. Es posible afirmar que como nunca las condiciones estaban dadas para llevar con éxito esta operación.
En forma paralela, como parte de la bajeza humana, un conjunto de Oficiales Generales, que se caracterizaban por su servilismo e hipocresía, se coludieron con Morales Bermúdez con la finalidad de que la Revolución se afiance en esa época, 1975. Había trascurrido solamente casi 7 años de hacer los cambios estructurales que nuestra sociedad requería, el camino del afianzamiento era algo que se sentía que llegaría, al solucionar en forma coherente las contradicciones y falta de comprensión de ciertos sectores sociales.
Los traidores no pensaban con cabeza propia, jamás comprendieron lo que significa el recuperar las corrientes nacionalistas de sacralizar la veneración a la patria, por ello se prestaron a ser los traidores del siglo XX cuando fueron instruidos y probablemente habrían recibido alguna canonjía de los poderes fácticos de EE UU, y los "convencieron fácilmente", que no podía permitirse la consolidación del comunismo. Es posible que los órganos de inteligencia del Pentágono hayan tenido reuniones con ese grupo de felones y los hayan convencido que debían evitar el afianzamiento de la revolución, para cerrar el paso al comunismo y a la vez, si Velasco llevaba a cabo una guerra victoriosa contra su sirviente en Chile, Pinochet,
el marxismo en ese país recuperaría el poder y eso era catastrófico para ellos, que se autotitulaban como los herederos del mundo occidental y cristiano.
Después de los 30 años trascurridos y teniendo la distancia en el tiempo para reflexionar, la justificación para la traición solo se explica por esas razones que se pueden sintetizar en: temor al pueblo organizado y con recursos propios de vida.
Con esa óptica los traidores idearon una estrategia para detener la revolución y salvaguardar la existencia del genocida Pinochet, sabían perfectamente de la enfermedad del General Velasco, conocían que los generales "revolucionarios" lo eran de la boca para afuera, realmente se sabia que el único que tenia la capacidad y el valor de hacer revolución era el propio Velasco, esa era su fortaleza y su debilidad, el destino de nuestro país quedo centrado en su enfermedad y la traición de unos felones. Lo cual no es novedad en nuestra historia, pero con el halo de la permisividad se evita calificar a los traidores, con su nombre, en esta oportunidad no cometeremos ese error para que quede como enseñanza a las generaciones y como vindicta pública.
Los militares TRAIDORES fueron:
- General de División EP. FRANCISCO MORALES BERMUDEZ CERRUTTI. Presidente de la Republica.
- General de División EP. GUILLERMO ARBULU GALLIANI. Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Guerra.
- Vicealmirante AP Jorge Parodi Galliani, Ministro de Marina.
- Teniente General FAR. DANTE POGGI MORAN. Ministro de Aeronáutica.
- Teniente General FAR JORGE TAMAYO DE LA FLOR. Ministro de Salud.
- General de División EP. GASTON IBANEZ 0' BRIEN, Ministro de Industria y Turismo. Encargado de la Cartera de Comercio.
- Teniente General FAP. LUIS GALINDO CHAPMAN, Ministro de Trabajo.
- Doctor LUIS BARUA CASTANEDA, Ministro de Economía y Finanzas.
- Embajador JOSE DE LA PUENTE RADBILL, Ministro de Relaciones Exteriores.
- General de Brigada ER. RAFAEL HOYOS RUBIO, Ministro de Alimentación.
- General de Brigada EP. ELIVIO VANNINI CHUMPITAZI, Ministro de Transportes y Comunicaciones.
- Contralmirante AP. FRANCISCO MARIATEGUI ANGULO; Ministro de Pesquería.
- General de Brigada ER. RAMON MIRANDA AMPUERO, Ministro de Educación.
- General de Brigada EP. LUIS CISNEROS VIZQUERRA, Ministro del Interior.
- Contralmirante AP. JORGE DU BOIS GERVASI, Ministro de Integración.
- General de Brigada ER. LUIS Arbul0 IBANEZ, Ministro de Agricultura.
- Contralmirante AP. GERONIMO CAFFERATA MARAZZI, Ministro de Vivienda y Construcción.
- General de Brigada EP. ARTURO LATORRE DI TOLLA, Ministro de Energía y Minas.
Como parte de la trágica comedia de la vida, estos traidores de 1975 al mando de Morales Bermúdez, reeditaron a los traidores de 1883 como Miguel Iglesias, que transaron con el enemigo para mutilar el territorio nacional.
La Batalla de Huamachuco fue un error al enfrentar el aparato militar del Perú, personificado por los breñeros, contra el aparato militar de ocupación chileno, puesto que en los tres años que duro la ocupación se dieron 380 batallas y combates de todas las magnitudes, creando un desgaste y cansancio en el ocupante, con el riesgo para los chilenos de que algunas zonas del sur habían iniciado el proceso de reactivación de unidades con los cuadros militares alrededor del Contralmirante Montero, a la sazón Presidente de la Republica, con residencia en Arequipa y otros grupos de patriotas organizados en Puno y Cusco, zonas que no fueron ocupadas ni invadidas. Cabe agregar que mas al sur en Arica y Tarapacá seguían combatiendo fuerzas comandadas por el Coronel Gregorio Albarracín. Además en todo momento existía la posibilidad de hacer volver intervenir a Bolivia con la dotación de armamento desde Argentina, al existir corrientes favorables al Perú en ese país, tal como se puede recordar a los argentinos que vinieron a luchar por nosotros en la persona del diputado Roque Sáenz Peña (luego Presidente de Argentina en 1910) y Alfredo Mármol, muerto en Arica (1880).
Al perder en Huamachuco, Chile aprovecha la debilidad de Cáceres para nombrar a Iglesias interlocutor y negociar con Antonio de Lavalle los términos de la mutilación; al respecto se comentaba que observadores "iglesistas", al presenciar la derrota de los "breñeros", "arrevientacinchas" llegan de la sierra de la Libertad hacia Cajamarca donde estaba Iglesias. Con esta información negocia con los mensajeros chilenos para transar y ser reconocido como Presidente del Perú.
Afirmamos que Huamachuco fue un error puesto que combatiendo día a día, pueblo por pueblo, aldea por aldea, se había mantenido el espíritu de la resistencia, obligando a las unidades chilenas a replegarse, presionando la opinión publica de Chile a su Congreso para poner fin a la guerra, al ver morir a sus hijos, es ese momento ya sin justificación, por haberse apoderado de los territorios que ambicionaban, explotarlos y obtener ganancias con el salitre como jamás Chile había obtenido y eso aparece en sus cuentas nacionales.
El Senado Chileno en mayo de 1883 instaba al Ejecutivo a retirar las tropas de ocupación hacia Arequipa para negociar la mutilación, al tornarse en inmanejable la situación para llegar a un acuerdo con Cáceres, que permitiera la vuelta de sus soldados, pero la miopía política de algunos oficiales regulares que acompañaban a Cáceres, que lo instaron a definir la situación en una gran batalla que glorificaría al Ejercito, los llevo a tomar esa decisión, enfrentarse en Huamachuco, porque hasta ese momento las tropas irregulares en todos los pueblos eran los que habían sostenido la resistencia y en muchos casos habían hecho retroceder al enemigo, acumulando una capacidad de opinión importante. Experiencia trágica para ellos, porque Cáceres ya como político no supo aquilatarlos al tomar el gobierno, puesto que condujo los destinos nacionales con la óptica limeña, muchas veces ajena a la realidad del Perú.
Hacemos este paralelo histórico porque al igual que Cáceres en 1883, los que traicionaron a Velasco estuvieron en el poder, participaron de el, todos ellos juraron lealtad a los principios de la Revolución, todos ellos se acercaron a Velasco a llorar en su hombro y decirle contigo hasta la muerte, cuando en realidad medraron para servir a sus intereses y en algunos casos a poderes extranacionales, esos sujetos ocupan el último circulo del infierno de Dante.
Lo increíble es que estos sujetos tuvieron la habilidad de convencer a los Generales Leonidas Rodríguez Figueroa y Fernández Maldonado y Rafael Hoyos, que eran los oficiales mas politizados y que en términos generales habían demostrado consecuencia con los postulados de la revolución militar, la tesis esgrimida por los traidores, probablemente influenciados par los poderes fácticos del imperio, plantearon que "el General Velasco no se encontraba en condiciones de salud aceptables". Uno de ellos sostuvo que la cantidad de medicines que tomaba por su enfermedad habían alterado sus facultades mentales, poniendo en peligro la conducción de la guerra y del proceso.
Para avalar las palabras de justificación de la afirmación expresada que Velasco no estaba en condiciones normales; presentaron una supuesta ficha clínica, cediendo la palabra a un medico militar de apellido Rodríguez, quien asevero que la administración de analgésicos ya no le hacían efecto, debiendo administrar medicamentos de mayor poder cuya influencia en los tejidos cerebrales era preocupante.
Intervino el General Ibanez O'brien, pare afirmar en una muestra de un supuesto patriotismo, que había que pensar seriamente en el relevo del Presidente si es que deseábamos ganar la guerra a Chile, cabe agregar que este sujeto formaba parte de la conspiración.
Los oficiales comprometidos con el golpe esgrimieron esas débiles razones para decidir a espaldas de la oficialidad que Velasco debía ser retirado del poder. Dentro de este plan golpista, Morales Bermúdez presento a Velasco una sugerencia para retrasar el día "D" para 30 días después, exactamente para el 06 de septiembre, aduciendo que las baterías antiaéreas SAM no habían terminado de ser instaladas en Arequipa y las Vilcas. Estas baterías eran de suma importancia porque se sabía que Chile había retirado su aviación hacia el sur, hacia el Aeropuerto de Puerto Mont y en caso de ataque peruano, podrían desestabilizar el frente atacando a nuestra retaguardia, lo que podría provocar una destrucción muy importante de Arequipa.
Velasco cometió el grave error, y así lo consignara la verdadera historia del Perú, de postergar la orden de ataque. Lo que ocurrió después es conocido por todos, el 29 de agosto de 1975 la antipatria con Francisco Morales Bermúdez al frente dio un golpe de estado y se apodero del gobierno.
jueves, 11 de septiembre de 2008
Los espías peruanos que trabajan para EU
Lo evidente de la evidencia es que somos un pobre país que es espiado por sus mismos gobernantes… yo diría una casi colonia que no tiene un destino propio y que se rige por los dictados de la potencia norteamericana.
En la relación de gobernantes a pueblo no hay un vinculo que indique la clase dirigente lo hace con anuencia de los electores.
Ya en el pasado se descubrió que Gonzáles Posada (ese mismo que fue Presidente del Congreso) fue o es agente de la CIA. Las referencias pueden encontrarse en:
Útero de Marita: http://uterodemarita.com/2007/02/21/gonzales-posada-agente-de-la-cia/

También, el inefable VLADIMIRO MONTESINOS fue un espía descubierto pero no enjuiciado durante el gobierno de Morales Bermúdez.

Los mas notorios “colaboradores” (espías y traidores los llamaría) se refugian cuando se conocen sus crímenes en el país del tío San y ahí viven cómodamente con la anuencia del Departamento de Estado.
Hay otros, que podrían denunciar atropellos a derechos humanos y refugiarse en la Embajada Norteamericana (digamos hipotéticamente un General del Ejercito que tiene una crisis de lealtad con los gobernantes) y termina en un tercer país, puesto que por las leyes las Embajadas de EU no dan asilo, solo se puede requerir a esa figura cuando uno esta físicamente en dicho país.
Algún día se tendrá que descubrir esta maraña. Y para quienes les gusta seguir a Chile (en lo personal no me gusta eso) y mas en este día de fecha nefasto para ellos (11 e setimbre), recordemos que gracias a su celo saben cual fue el actuar de la CIA para sacar Allende del poder (incluso no dudaron a bombardear el Palacio de la Moneda). Aquí nunca se han preocupado de buscar que paso el 5 de febrero del 75… ni del “Tacnazo” de Morales Bermúdez, que años después Pinochet diría en una entrevista que se había enterado antes de los peruanos de la felonía del Morales Bermúdez contra Velasco Alvarado.
viernes, 18 de enero de 2008
Esa nota del gobierno norteamericano - Morales y Richter autorizaron operativo de siniestro batallón militar argentino

A menos que mi traduccion este mal ahi se afirma que en el futuro serán desaparecidos. Es decir, lo mas probable es que el Tio Sam era el que mandaba y organizaba las operaciones... aqui en Latinoamerica solo cumplian ordenes (como lo siguen haciendo muchos).
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Javier A. Fernández
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Morales y Richter autorizaron operativo de siniestro batallón militar argentino
Documentos secretos de EEUU revelan que el Batallón 601 actuó en Perú con la expresa finalidad de plagiar y desaparecer a tres "montoneros".
Ángel Páez. Unidad de Investigación.
l pasado martes 18 de diciembre, el juez argentino Ariel Lijo condenó entre 18 y 25 años de prisión a ocho integrantes de la cúpula del siniestro Batallón 601, el grupo de inteligencia del ejército argentino que secuestraba, torturaba, asesinaba y desaparecía a sospechosos de pertenecer a la subversión. Agentes de esa organizacióncriminal fueron los que en junio de 1980, en combinación con miembros del Servicio de Inteligencia del Ejército peruano (SIE), detuvieron a tres "montoneros" en Lima. Durante el proceso judicial se acreditaron en el expediente documentos secretos de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires en los que se consigan datos reveladores e incriminatorios sobre la participación de la dictadura militar peruana encabezada por los generales Francisco Morales Bermúdez y Pedro Richter Prada.
De de acuerdo con los documentos secretos desclasificados por el Archivo Nacional de Seguridad (NSA), una institución que es parte de la George Washington University (GWU), los norteamericanos se enteraron con anticipación por sus fuentes del Batallón 601 de que la misión de esta organización clandestina sería la de apresar ydesaparecer a los "montoneros".
El 19 de junio de 1980, James B. Blystone, responsable de la Oficina Regional de Seguridad (RSO) de la embajada de EEUU en Buenos Aires, adelantó el desenlace de la misión al entonces embajador norteamericano, Raúl H. Castro. Blystone recibió los datos el 16 de junio, cuatro días después de que se produjo el secuestro de los tres "montoneros", y un día antes de que el gobierno peruano "expulsara" a éstos a Bolivia, el 17 de junio.
"El lunes 16 de junio de 1980, el RSO (James Blystone) se reunió con un miembro del servicio de inteligencia argentino. (…) Fue durante esta conversación que la fuente señaló que el (Batallón) 601, con lacooperación de la inteligencia militar peruana, detuvo a cuatro argentinos en Lima, Perú. (…) Los cuatro sujetos son importantes miembros de la jerarquía de los Montoneros. La situación actual es que los cuatro argentinos detenidos en Perú serán expulsados a Bolivia de donde a su vez serán expulsados a Argentina. Una vez en Argentina serán interrogados y permanecerán desaparecidos. La fuente señaló que (el Batallón) 601 tenía un buen récord apresando terroristas que habían escapado de su país y se preparaban para reingresar".
El documento menciona a cuatro argentinos porque Blystone incluye a Federico Frías Alberca, quien, luego de ser detenido en Buenos Aires, confesó bajo torturas que iba a asistir a una reunión de "montoneros" en Lima. El Batallón 601 trajo a Frías a nuestro país para que participara en el encuentro. Como resultado, fueron detenidos Noemí Gianetti de Molfino, María Inés Raverta y Julio César Ramírez.
CRIMEN EN BANDEJA
Hay otro documento en el que se indica que el operativo en Lima era una acción criminal. El 19 de agosto de 1980, el funcionario de la sección política de la embajada de EEUU en Buenos Aires, Townsend B.Friedman, remitió un esclarecedor reporte al número dos de dicha legación diplomática, Claus H. Ruser. El documento confirma que el 16 de junio de 1980 los norteamericanos fueron informados del secuestrode los "montoneros" y que serían entregados por los militares peruanos a sus pares bolivianos, quienes luego se los pasarían a los argentinos. Así lo dice Friedman a Ruser:
"Asunto: El caso de los Montoneros desaparecidos: 12 de junio: Los argentinos son detenidos en Perú. 16 de junio: Un miembro del serviciode inteligencia argentino, que ha sido una fuente fiable en estos temas, le dijo a la Embajada que los cuatro individuos (los "montoneros") fueron detenidos en Perú, que continuarían allí hasta ser expulsados a Bolivia donde luego serían entregados a Argentina; y una vez en Argentina serían interrogados y luego desaparecidos. 17 dejunio: Tres de los cuatro argentinos son expulsados de Perú a Bolivia".
En el mismo documento secreto se indica explícitamente que el operativo estuvo coordinado entre las cúpulas dictatoriales de Perú y Argentina. Su contenido llama la atención porque, para defender a Morales Bermúdez, el ex canciller José de la Puente Radbill afirmó que rechazó la propuesta de integrar la "Operación Cóndor" porque conocía de sus prácticas criminales. No obstante tener conocimiento de sus actividades ilegales, Morales Bermúdez cooperó con la dictadura argentina, a pesar de que sabía que era parte de la"Operación Cóndor".
En agosto de 1980, el embajador norteamericano en Buenos Aires, RaúlH. Castro, ya había sido reemplazado por Harry W. Shlaudeman, quien,coincidentemente, había cumplido funciones en Lima (1977-1980). Es decir, Shlaudeman estuvo en nuestro país cuando ocurrieron los hechosy tuvo información de primera mano debido a sus estrechos contactos con el régimen de Morales Bermúdez y su segundo, el general PedroRichter Prada. El reporte de Friedman a Ruser, del 19 de agosto de 1980, indica que Shlaudeman le preguntó a Richter Prada del caso. La respuesta obtenida es sorprendente:
"El primer ministro peruano Richter Prada le dijo en julio (de 1980,un mes después de los secuestros) al embajador Shlaudeman que losargentinos habían sido expulsados a Bolivia y que a su juicio los bolivianos probablemente los entregaron a los argentinos. Además, (Richter Prada) reveló al embajador Shlaudeman que había estado en contacto personal con el jefe del ejército, (Leopoldo Fortunato) Galtieri, en relación con el caso. Galtieri le informó que podría haber 'un interesante desarrollo' del caso a comienzos de la semana del 14 de julio. Richter sugirió al embajador Shlaudeman que el comentario de Galtieri podría referirse a la aparición con vida de los tres montoneros que los peruanos afirman haber entregado a los bolivianos".
EN LA MISMA LÍNEA
De manera que Richter Prada, según el documento secreto, sabía que la "expulsión" de los "montoneros" a Bolivia era solo una simulación porque en realidad los detenidos pasarían a manos de los asesinos del Batallón 601. En efecto, pocos días después de la conversación entre Galtieri y Richter Prada, se produjo lo que el general argentino dijo que sería un "interesante desarrollo" del caso. El 21 de julio de 1980, el cadáver de Esther Gianetti de Molfino apareció en un hotelucho de Madrid.Gianetti estaba en una habitación que había sido alquilada a nombre de Julio César Ramírez, uno de los "montoneros" plagiado en Lima. En el reciente juicio a los integrantes del Batallón 601 quedó demostrado que estos usaban los documentos de identidad de sus víctimas para encubrir sus delitos. Nunca se hallaron los cuerpos de Julio César Ramírez, María Inés Raverta ni de Federico Frías.
Morales Bermúdez y Richter, al conocer la detención en su contra dictada por la jueza de Roma Luisianna Figliolia –debido a la ascendencia italiana de Gianetti y Raverta–, negaron que el caso de los "montoneros" se trató de una acción que formó parte de la "Operación Cóndor". El 25 de junio, poco después del operativo en Perú, en otro documento secreto la legación norteamericana comunicó a su similar en nuestro país que el plagio no era un caso aislado.
"El incidente (de Lima) no es el único. En los años recientes, ha habido varios casos similares que demuestran el alto grado de cooperación entre las agencias de inteligencia y seguridad de los países de América del Sur y de su tendencia a recurrir a medios ilegales para sospechosos de ser subversivos".
Esta es una descripción exacta de la "Operación Cóndor": un sistema de intercambio de información entre los servicios secretos militares de las dictaduras de América del Sur con la finalidad de ubicar, detener, asesinar y desaparecer a presuntos subversivos y opositores a las satrapías.
Mañana: No uno sino dos operativos secretos.
DATOS
Otro caso. No solo los asesinos del Batalllon 601 del ejército fueron condenados tomando en cuenta los documentos secretos de EEUU. El 17 de diciembre, un juez de Montevideo ordenó la prisión del general Gregorio Álvarez, ex jefe del Ejército uruguayo (1978 -1979) y presidente de facto (1981-1985).
Criminal. El general Álvarez es acusado de participar en la "Operación Cóndor" y haber autorizado el secuestro de los uruguayos.
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lunes, 31 de diciembre de 2007
La evolucion de Morales Bermudez
domingo, 30 de diciembre de 2007
La operacion Condor si existio en Peru
En ese entonces, el Código de Justicia Militar indicaba que quien sabia de un delito y no lo denunciaba se hacia cómplice con igual pena que el que cometía el delito.
Por confesión del General ( r) Mercado Jarrín explico como Montesinos Torres robo en ese entonces unos documentos de colocación de oficiales adeptos al General (r ) Morales Bermúdez (1). No se tiene información exacta sobre otra documentación pues en el año 1983 la revista Caretas consigna que ya había encontrado material detallado sobre armamento del Ejército y que probablemente vendió a la CIA.
Fernandez Salvatteci, al mantener tercamente la denuncia es dado de baja. Perseguido implacablemente por miembros del Ejército. Su objetivo era la captura para su traslado a Argentina (Jujuy), eso fue referido por él mismo en base a informaciones de leales amigos del Ejército o en el peor orden de asesinarlo. Siendo así fue acogido en ASILO POLITICO y viajo con salvoconducto a la republica de Venezuela. Esto es una referencia exacta a que Perú si tuvo participación en el Plan Cóndor que se ejecuto en diferentes gobiernos latinoamericanos.
El denunciante fue una piedra en el zapato para la Junta de Gobierno presidida por el General (r ) Morales Bermúdez pues todos sus miembros fueron cómplices de Montesinos Torres –según el Código de Justicia Militar de ese entonces- pues encubrieron al traidor.
El ex asesor de Fujimori fue dado de baja por abandono de puesto y falsificación de documentos al tener un encuentro fortuito con el General De La Flor en Estados Unidos. Nunca fue juzgado como falsamente se dice por Traición a la Patria o espionaje pues la pena capital se hubiera impuesto de ser hallado culpable.
Si Morales Bermúdez y su junta de gobierno hubieran cumplido con sus deberes en cuanto a Montesinos, otra seria la historia de Perú. Si la justicia militar hubiera cumplido con su deber de enjuiciar a los encubridores en lo que respecta a la junta de gobierno militar, el General Morales Bermúdez no estuviera acusado por una juez italiana.
Todo esto quedo en el olvido pues hubo el chantaje de una amnistía por parte de los militares para devolver la democracia. Hace mal el Presidente García al olvidar esto pues sirvió para que numerosos hechos no sean recogidos propiamente por la historia del Perú al pronunciarse a favor de Morales Bermúdez.
La amnistía de 1979 sirvió para todos e incluso para personas vinculadas al narcotráfico. El único que siguió perseguido por sus ideas fue el Mayor Fernández quien continúo siendo acosado hasta su muerte en el año 2000 y hasta hoy no es reinvidicado propiamente.
