A raíz del descubrimiento del espía Víctor Ariza Mendoza (2009) se trae como recuerdo al fusilamiento de sub oficial FAP Julio Vargas Garayar (1979). Desgraciadamente las historias publicas de traiciones va mucho mas allá y mucha responsabilidad la tuvo la junta de gobierno militar del General Morales Bermúdez.
CASO ESPIAS CHILENOS LIBERADOS POR MORALES BERMUDEZ:
La información directa de PERIODISMOENLINEA la transcribimos:
De acuerdo al reportaje en diciembre de 1978 el capitán de corbeta chileno Sergio Jarpa Gerhard, y su segundo, teniente Alfredo Andoházegui, llegaron en una misión secreta de reconocimiento militar de la base aérea de la FAP (“El Pato”). Empero, estos arribaron en la embarcación "Beagle" con el "propósito" de cargar combustible, pero el contraespionaje de nuestro país los interceptó oportunamente.
En aquella época el Perú superaba a Chile a nivel militar y es que durante el gobierno de Juan Velasco Alvarado, nuestro país inició una eficiente carrera armamentista, seguida del ex mandatario Francisco Morales Bermúdez. Ello despertó la preocupación del entonces dictador Augusto Pinochet.
La información de inteligencia revela que el agente de inteligencia Juan Carlos Rosales Valencia, fue quien sorprendió a los marinos fotografiando la instalación aérea "El Pato" en donde estaban en fila cerca de 50 Casabombarderos "Sukoi".
Con apoyo militar los espías fueron trasladados a Lima y aislados, en tanto Pinochet y Morales Bermúdez sostenían conversaciones para aclarar este caso. A tres días de ser descubiertos, Jarga y Andoházegui fueron expulsados a Chile en un avión de Lan.
Lejos de ser sancionado, Sergio Jarpa continuó una brillante carrera naval y fue recordado con respeto y aprecio por sus subordinados hasta su muerte víctima del cáncer el año 2007.
FUENTE
Es decir, Francisco Morales Bermúdez traiciono a Velasco Alvarado. Después traiciono al Ejercito, traicionando a su vez, a nuestra Patria. Esto es importante destacarlo puesto que la historia nunca lo señala como responsable de las mayores vergüenzas que el Ejercito del Perú ha tenido que soportar. Justamente como autor y encubridor de traiciones y espias.
EL ESPÍA MONTESINOS:
Por ser el hijo del denunciante por espionaje de VLADIMIRO MONTESINOS tengo conocimiento de primera mano del caso. Mi padre fue el Mayor del Ejercito JOSE FERNANDEZ SALVATTECI y lo denuncio cuando trabajaba en el SIE (Servicio de Inteligencia del Ejercito).
Para entender porque a Montesinos nunca se les juzgo por traición a la patria debe señalarse que el Código de Justicia Militar de ese tiempo señalaba que el que sabía de un delito y no lo denunciaba se hacia cómplice con igual pena que el que lo cometía. Siendo asi, cuando Montesinos Torres es protegido (o avalado) por el General Mercado Jarrin, por asociación se hace cómplice. El General Mercado Jarrin al ser miembro de la Junta de Gobierno de Morales Bermúdez y ser avalado por esta, todos sus miembros se hacían cómplices del mismo delito.
Siendo así, quien cumplió con su deber termino asilado en Venezuela. Nunca reconocido por haber hecho lo correcto.
Tiempo después Montesinos sería dado de baja por falsificación de documentos y abandono de destino. Años más tarde, con Fujimori se sabría de sus malas artes y cuanto se pudo evitar de haber cumplido con los reglamentos militares.
JUICIO A FUJIMORI:
Durante el juicio de Alberto Fujimori se usaron numerosos documentos otorgados por el gobierno de Estados Unidos. Básicamente se refieren “informantes” (o vulgarmente espías) que dieron información al gobierno norteamericano sobre las acciones del grupo Colina y otros que detallaban acciones y toma de decisiones en el gobierno de Fujimori. Nadie se ha ruborizado porque se toma como una cosa “normal” el que se dé información a los del norte.
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sábado, 14 de noviembre de 2009
sábado, 1 de agosto de 2009
Oiga, Igartua y una historia de “libertad de prensa”
Tenía menos de diez años y entonces vivía cosas que pocos de esa edad experimentan. Aun, en la actualidad las sigo procesando y dándome cuenta de la suerte que tengo de tener estas vivencias pues me dan una visión mayor y comprensión sobre lo que pasa en el Perú.Era el año 1978, mi padre había sido asilado político de Venezuela pues la junta de gobierno de Morales Bermúdez lo perseguía. Años antes, junto a jóvenes oficiales del Ejército trato de hacer un golpe de estado. Al ser descubierto por delación pidió un juicio al ejercito. Antes habían sido las acusaciones de su parte contra el traidor Vladimiro Montesinos. Ya el proceso de descomposición del Ejercito del Perú había comenzado. El código de Justicia Militar decía que si un militar sabia de un delito y no lo denunciaba se hacía cómplice con igual pena del autor. La junta militar presidida por Morales Bermúdez y con Mercado Jarrin (padrino de bodas de Montesinos) decidieron sentenciar al acusador y no “desprestigiar” (san Benito que sigue hasta nuestros días) a la institución. No llegaban a comprender que juzgando a un traidor fortalecían el sistema (como hasta ahora muchos no entienden).
En 1977 estando en Venezuela se escribe el libro YO ACUSO (Fernández Salvatteci). Un miembro del Ejército decide contar sus vivencias y análisis de la realidad peruana desde lo que le toco vivir. Un trabajo sobre la realidad nacional que recoge los años militares y que pudo publicarse aun cuando la censura era la moneda de la prensa de ese entonces. ¿Qué ocasiono ese libro enla vida del Mayor? Que con la amnistía general con ocasión de la Constitución de 1979, no fuera acogido. El Ejercito siguió un camino que desemboco que los generales de la promoción “RICARDO O'DONOVAN” (Hermoza Rios, Malca entre otros) terminaran cuadrándose y ensalzando a Montesinos y su contraparte, leal al verdadero ejército e institución dejado a su suerte por sus compañeros de armas. Paradojas que los otros terminaran huyendo o en cárcel por crímenes contra el estado.
El libro YO ACUSO antes de su publicación, una de las ediciones –para revisión- finales llega a las manos de IGARTUA, no se supo quienlafiltro. Este “prestigioso periodista” decide publicarlo por partes en su revista OIGA. El autor a pesar de pedidos insistentes por todos los medios para que no se siguiera publicando su obra, se encontró con la pared que otorga la patente de corso. Recordemos que IGARTUA por muchos es considerado como ejemplo y muchos mas periodistas se formaron con él.
Un proceso judicial resarció a la manera de la justicia el daño hecho. Pero como entendía la “libertad de prensa”, el periodista Igartua se valía de su medio de comunicación para atacar y difamar (siempre en condicional o mediante rumores al acusador de Montesinos). Nunca ceso, tenia un medio de comunicacion con su enfermiza pluma atacaba y en nombre de la libertad no hubo forma de pararlo.
Queda por saber cómo este tipo de periodismo afecta a familias, esposas e hijos por el vil uso de los medios. De ahí que cuando algunos dicen que debería haber solo resarcimiento económico por DIFAMACION (como en el caso de Magaly con Guerrero) no saben que el honor y los daños de ese tipo es imposible medirlos económicamente. Solo personas que tienen precio pueden expresarlo en ese sentido.
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