Parece que García tiene miedo al público. En cada inauguración o ceremonia no tiene problemas con dar discursos y disfrutar del “calor humano” pues todo esta preparado al milimetro. Aquí se muestra escondido tras las cortinas disfrutando en la soledad total del concierto en San Marcos pues no tiene certeza de que el publico este a su favor. Prisionero de sus miedos.